En un sistema de monitorización no basta con medir una variable. Para poder consultar esa información a distancia, los datos tienen que viajar desde el lugar donde se generan hasta el sistema encargado de almacenarlos, visualizarlos o procesarlos.
Existen diferentes formas de establecer esta comunicación. Cuando se utilizan redes móviles, uno de los elementos que intervienen es la tarjeta SIM, que permite que dispositivos IoT y M2M accedan a los servicios de una red móvil.
¿Qué función tiene una tarjeta SIM en IoT?
Aunque solemos asociar las tarjetas SIM con los teléfonos móviles, también pueden utilizarse para conectar máquinas y dispositivos. En términos generales, la SIM contiene la información necesaria para identificar y autenticar una suscripción ante una red móvil. De esta manera, un dispositivo equipado con un módem compatible puede utilizar esa red para establecer comunicaciones.
En un sistema de monitorización, podríamos representar de forma simplificada el recorrido de los datos de esta manera:

Esto resulta especialmente útil cuando los equipos se encuentran en ubicaciones donde no existe una conexión fija disponible o cuando interesa disponer de una conectividad independiente de la infraestructura de comunicaciones del lugar.
Las redes móviles se utilizan actualmente para conectar numerosos tipos de máquinas y dispositivos, desde sistemas de lectura remota de contadores hasta vehículos o sistemas de seguridad.
¿Una SIM IoT es igual que la de un teléfono?
El principio de funcionamiento parte de la misma tecnología, pero las soluciones de conectividad destinadas a IoT y M2M están pensadas para necesidades diferentes a las de un usuario que utiliza un teléfono móvil.
Un proyecto IoT puede estar formado por decenas, cientos o miles de dispositivos distribuidos geográficamente. Por ello, dependiendo del proveedor y del servicio contratado, las soluciones de conectividad pueden incorporar herramientas para gestionar las líneas de forma centralizada, controlar su utilización o modificar determinadas características del servicio sin acceder físicamente a cada equipo.
Esta capacidad de gestión adquiere especial importancia cuando los dispositivos se encuentran instalados en lugares remotos o de difícil acceso.
¿Por qué utilizar una red móvil para monitorizar?
No todos los proyectos IoT necesitan conectividad móvil. Dependiendo de la aplicación pueden utilizarse Ethernet, Wi-Fi, redes LPWAN privadas u otras tecnologías. Sin embargo, las comunicaciones móviles presentan una característica especialmente interesante: permiten desplegar dispositivos utilizando la infraestructura de los operadores móviles.
Imaginemos, por ejemplo, una estación de monitorización situada en una zona remota. Si dispone de cobertura móvil, el sistema puede transmitir las mediciones sin necesidad de instalar una conexión fija específicamente para ese punto.
Algo similar ocurre con activos que se desplazan o con instalaciones distribuidas geográficamente.
La SIM es una parte de todo el sistema
Una tarjeta SIM no realiza por sí misma la monitorización. Su función se integra dentro de una arquitectura formada por sensores, equipos de adquisición y comunicaciones, redes y plataformas encargadas de recibir y procesar la información.
Cuando se utilizan comunicaciones móviles, elegir correctamente esta conectividad puede condicionar aspectos como la disponibilidad del sistema, su capacidad de gestión o su evolución futura.
Por eso, aunque físicamente sea uno de los componentes más pequeños de un dispositivo IoT, la conectividad asociada a la SIM debe plantearse desde las primeras fases del proyecto.




