Las redes 2G y 3G están siendo progresivamente reemplazadas por tecnologías más avanzadas como el 4G y el 5G. Con más de 30 años en activo, el 2G se implantó en España en 1995, mientras que el 3G comenzó a desplegarse a principios de los años 2000.
Hoy en día, estas tecnologías pueden considerarse obsoletas en muchos casos, y Europa avanza hacia su apagado de forma gradual. Países como Austria, Alemania o Noruega ya han iniciado este proceso, eliminando primero el 3G y mantenimiento temporalmente el 2G.
¿Por qué se está apagando el 3G antes que el 2G?
En muchos países, el apagado empezó por el 3G porque se diseñó principalmente para mejorar la transmisión de datos (navegación web, vídeo, etc.), funciones que hoy cubren ampliamente el 4G y 5G con mayor eficiencia y velocidad. Por tanto, mantener el 3G ya no resulta rentable para los operadores, que prefieren reutilizar esas frecuencias en tecnologías más modernas.
Sin embargo, el caso del 2G es diferente. A pesar de ser una tecnología más antigua, sigue teniendo un papel clave en aplicaciones IoT y M2M. Muchos dispositivos como alarmas, sistemas de teleasistencia o equipos industriales todavía dependen de esta red para su funcionamiento.
Por este motivo, aunque muchos operadores ya han desactivado el 3G, el apagado del 2G avanza más lentamente en Europa y seguirá activo durante más tiempo en comparación con otras tecnologías.
El apagado de redes: objetivos y calendario en Europa.
El principal objetivo de los operadores es liberar las frecuencias que utilizan las redes antiguas para mejorar la cobertura y la capacidad de tecnologías más avanzadas como el 4G y el 5G.
Sin embargo, existe una diferencia importante entre operadores:
- Algunos tienen pocos dispositivos 2G en su red y pueden apagarlos sin gran impacto
- Otros mantienen un gran volumen de dispositivos conectados, lo que hace que el 2G siga siendo rentable y su eliminación no sea inmediata
Por este motivo, en España y el resto de Europa el apagado se está haciendo de forma progresiva. Los principales operadores (Vodafone, Movistar y Orange) están llevando a cabo un proceso escalonado que, en muchos casos, se extenderá hasta aproximadamente 2030. Puedes leer más información aquí.
Actualmente, el 3G ya se está apagando o ha sido desactivado en gran parte de Europa, mientras que el 2G seguirá activo durante varios años más, especialmente por su uso en aplicaciones IoT.
Esto supone un reto importante para las empresas que todavía dependen de dispositivos conectados en 2G, ya que deberán planificar su migración a tecnologías avanzadas para garantizar la continuidad del servicio.




